CONSEJOS PARA LA ELECCION DE UNA CARRERA UNIVERSITARIA
Elegir la alternativa correcta, la licenciatura u oficio convenientes,
en las condiciones apropiadas y a partir de resoluciones acertadas no
es tarea posible sin el consejo y apoyo de los padres de familia y
docentes, los cuales cumplen un papel importante en este aspecto.
Vale la pena comenzar por tener muy en claro la identificación de los
errores comunes con los que los hijos o estudiantes se presentan al
recién ingresar a la universidad:
Concentración vs. Distracciones
Éste es posiblemente el más común. Los estudiantes deben advertir que
la dinámica de una clase en la universidad es más exigente. El ritmo de
la clase no se puede estancar nada más porque alguien estuvo desatento
un par de minutos.
Apuntes deficientes o inexistentes
Una buena parte de los estudiantes que postulan o ingresan a las
universidades no saben tomar apuntes adecuadamente. En este aspecto la
universidad no es lo mismo que la escuela, ya que ya no hay textos que
guíen la clase de manera casi exacta, ni los apuntes de los compañeros
serán todos iguales. Se espera del estudiante universitario que tenga la
capacidad de escuchar atentamente y pueda resumir y sintetizar lo
relevante de la información que se le dicte. A partir de lo anterior sea
capaz de articular un concepto y discurso propio de lo enseñado o
instruido.
Manejar el tiempo eficientemente
El enfrentamiento con los nuevos retos y deberes, lleva a la mayoría
de los estudiantes a verse sobrepasados en tiempo por sus nuevas
responsabilidades académicas. Es ese manejo del tiempo la clave de uno
de los típicos problemas para el estudiante universitario. En lo posible
no hay que dejarse alcanzar por las fechas de entrega de informes o
trabajos, hay que tratar de manejarse de manera eficiente a la hora de
estudiar y presentar trabajos e informes. Las recomendaciones son
puntuales respecto de este tema: llevar un calendario detallado con
actividades y fechas a cumplir; anticiparse a las actividades más
notables y prevalecer las que necesitan más tiempo y de esta manera
crear planes exitosos. Inculquemos que eviten tomar el tiempo del
estudio y la preparación académica llevándolas al tiempo de las
“perjudiciales” distracciones.
No dejar las tareas para el final
Cuando se deja un trabajo o proyecto para el último momento, se nota.
Si el estudiante asume sus lecturas la noche anterior a la prueba, lo
más probable es que su rendimiento sea mediocre. Debemos instruir que en
las cátedras universitarias se maneja el syllabus (1) al cual el docente universitario se debe regir y al cual el estudiante acude para planificar sus actividades.
Leer las instrucciones y luego actuar
Hay una falla común de los estudiantes y es la de no leer o no saber
interpretar las instrucciones. Existe poca costumbre de leer las
instrucciones hasta el final antes del inicio de trabajos,
investigaciones o prácticas. Puede que para algunos estudiantes sea una
pérdida de tiempo, pero es muy necesario ‘leer y entender’ las
instrucciones, si deseamos optimizar los tiempos de trabajo y evitamos
ciertos errores que implican malos momentos.
No confiarse del todo en la Internet
El internet ha traído muchos beneficios para la vida académica, pero
desgraciadamente los estudiantes se han habituado a utilizar esta
herramienta educativa y de distracción de manera caótica e incontrolada.
Desafortunadamente confían ciegamente en la información obtenida
evitando la investigación y la contraposición de ideas. Puede ser que
realizar esto último implica más trabajo, en recompensa existe la
posibilidad de obtención de precisos y novedosos resultados.
Padres, madres y los docentes tienen el trabajo de inculcar en los
hijos y estudiantes nuevas dinámicas para manejarse en los ámbitos
universitarios, buscando superar las anteriores “malas costumbres”. Al
estudiante se le debe mostrar cómo funciona el sistema al que estará
ingresando dentro de poco. Se le debe asesorar en qué es lo que se
espera de él, qué puede él esperar de sí mismo y cuáles son las claves
para lograr éxito como estudiante universitario.
Por ejemplo, el syllabus de cada clase es una herramienta muy práctica
que usada adecuadamente sirve de guía al estudiante durante toda la
cátedra. Allí se encuentra la bibliografía, las posibles fechas de las
pruebas y prácticas, los porcentajes que el docente maneja y toda la
información necesaria para llegar a clase preparados, realizar las
lecturas y planificar el tiempo.
Buenos consejos, buenas decisiones
Es fundamental que exista un acompañamiento en la transición del
estudiante de colegio al de universidad, debe existir una orientación
sobre cuál podría ser la universidad apropiada para cada estudiante.
Puede que muchos tengan claro qué profesión universitaria estudiar, pero
es el dónde estudiarán el verdadero problema. En este último juegan
muchas variables o posibilidades: las de tipo económico, las de
influencia familiar, las de donde uno vive, los requerimientos para la
admisión, etc. Tomemos muy en cuenta que muchas veces los estudiantes
toman decisiones inadecuadas: "porque mis amigos también van a entrar a
esa carrera ", "me han dicho que es la mejor, pues es la más cara de
todas", "porque tienen excelentes comodidades" y muchos otros.
Existe una inminente posibilidad de éxito cuando un estudiante elige
la universidad adecuada y se “conecta” con ella de manera eficiente. Por
otro lado, muchos jóvenes no se detienen a investigar que tan buena es
la universidad escogida y se empeñan en lograr ingresar sin realizar las
consultas y los análisis necesarios sobre la profesión de su interés.
Es también una realidad que muchos estudiantes escogen universidades que
no están en sus lugares de residencia y deciden trasladarse a estudiar a
otras ciudades, sin pensar en las consecuencias (económicas y
familiares). Una decisión de esta última circunstancia sólo se justifica
si la universidad escogida es la de más calidad y está acorde a lo
esperado por el estudiante.
Los argumentos para guiar a los hijos o estudiantes en la toma de
decisiones deben estar basados en argumentos sólidos y realistas. La
información debería ser pertinente y para ello una buena referencia
podría ser la de analizar los pensum (2) de
las carreras universitarias. Podría también investigarse las hojas de
vida de sus futuros y principales docentes, también se podría averiguar
qué iniciativas ofrecen las universidades como complemento a las
cátedras. Valdría la pena saber si habría posibilidades de acceder a
intercambios o becas con universidades del exterior, porque no saber si
la universidad escogida tiene buenas bibliotecas o laboratorios, etc.
Todo lo anterior, no es más que la toma de conciencia respecto de una
buena elección de una carrera universitaria, es necesario dimensionar el
compromiso que tendrán con sus familiares y con su futuro.
(1) Syllabus,
es un esquema del curso, listado de contenidos o temas, o resumen del
curso. La palabra viene del latín Sillybus que significa lista. ¿Qué es syllabus?
(2) Pensum,
es el documento físico o virtual que contiene todas las asignaturas o
materias que componen el plan de estudio de una determinada carrera. Así
como la carga académica, nombre y clave de cada asignatura, la relación
de créditos por asignatura, los pre-requisitos de cada asignatura, la
división cronológica y sistemática de las asignaturas (trimestral,
cuatrimestral o semestral), total de créditos de la carrera y el nombre
del título que otorga el plan de estudio.
Es fundamental que exista un acompañamiento en la transición del
estudiante de colegio al de universidad, debe existir una orientación
sobre cuál podría ser la universidad apropiada para cada estudiante.
Muchos jóvenes no se detienen a investigar que tan buena es la
universidad escogida y se empeñan en lograr ingresar sin realizar las
consultas y los análisis necesarios sobre la profesión de su interés.
Existe una inminente posibilidad de éxito cuando un estudiante elige
la universidad adecuada y se “conecta” con ella de manera eficiente.
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